Por qué empezamos cada proyecto con un prototipo navegable
Cuando alguien nos cuenta una idea, cada persona en la conversación se imagina algo distinto. El cliente piensa en una pantalla; nosotros, en otra. Si empezamos a programar con esa diferencia, la descubrimos tarde, cuando corregir cuesta más.
Por eso todos nuestros proyectos empiezan con un prototipo navegable.
Qué es un prototipo navegable
Es una versión de tu producto que puedes abrir en el navegador o en el celular y recorrer como si fuera real: tocar botones, pasar de una pantalla a otra, ver cómo se verán tus productos o tus formularios. Todavía no guarda datos ni cobra pagos, pero se siente como el producto final.
Por qué lo hacemos así
- Decides con algo en la mano. Es más fácil opinar sobre una pantalla que sobre un documento.
- Encontramos los huecos temprano. ¿Qué pasa si el pago falla? ¿Dónde ve el cliente su pedido? Esas preguntas aparecen al recorrer el prototipo.
- Puedes mostrarlo. A tu socio, a tu equipo o a un posible inversionista, antes de invertir en el desarrollo completo.
- El presupuesto es más preciso. Con el recorrido definido, sabemos exactamente qué hay que construir.
Un cambio en el prototipo toma minutos. El mismo cambio en el producto terminado puede tomar días.
Y después
Cuando el prototipo está aprobado, pasamos al desarrollo por etapas. Cada etapa termina con algo que puedes revisar, y al final te entregamos el código: es tuyo.
Si tienes una idea y quieres verla antes de construirla, cuéntanos.